Mi lista de blogs

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Acceso a la mina de wolframio en el municipio de Los Santos m(Salamanca)

Empresas extranjeras apuestan por la riqueza en el subsuelo salmantino

Acceso a la mina de wolframio en el municipio de Los Santos. | E. Carrascal

Acceso a la mina de wolframio en el municipio de Los Santos. | E. Carrascal

  • Las minas de Uranio y Wolframio están en el oeste de la provincia
  • La compañía Enusa detectó la presencia del uranio en el año 1974

José Manuel Blanco | Salamanca

Actualizado lunes 09/11/2009 09:38 horas

El subsuelo del Oeste de Salamanca, una de las zonas más pobres de España, encierra una riqueza en forma de uranio y wolframio, muy apreciada por empresas extranjeras y cuya extracción significa riqueza y desarrollo para los pueblos que acogen sus minas. Saelices el Chico fue durante muchos años un filón para Enusa, pero ahora es una empresa australiana la que valora la viabilidad de extraer el uranio que encierra esa zona. En Los Santos, en otra empresa australiana, la que lleva más de un año sacando wolframio y en Barruecopardo, es un grupo irlandés el que pretende obtenerlo.

La clave de ese interés se encuentra en el alto precio que tanto el uranio, utilizado para producir la energía nuclear, como el wolframio, que es el material más duro que se conoce, están alcanzando en el mercado. En el caso de este último, su precio se ha disparado después de que China, el principal productor, endureciera la legislación para su extracción y comercialización en el exterior, provocando que las empresas del sector hayan tenido que buscar nuevos yacimientos.

La presencia de uranio en la provincia de Salamanca fue detectada a mediados del siglo pasado. En 1974 la Empresa Nacional de Uranio (Enusa) empezó la explotación a cielo abierto de la mina de Saelices el Chico, un municipio de apenas 150 habitantes. Durante años, hasta el 2000, se movieron más de 81 toneladas de tierra para extraer unas 12,5 toneladas de mineral. Sin embargo, el descenso en el precio acabó cerrando la única planta de esas características que había en España, y que pudo llegar a acumular pérdidas de casi 9 millones de euros. Con el cierre comenzaron los trabajos para restaurar medioambientalmente la zona, que tampoco han estado exentos de polémica.

Lea el texto íntegro en EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN y DIARIO DE VALLADOLID

No hay comentarios:

Publicar un comentario